jueves, 13 de enero de 2011

La pura realidad .

Lo esencial es invisible a los ojos, pero igual se ve. Hay que a b r i r los ojos para ver que la verdad no siempre es la apariencia.


Somos ese aliado que los sostiene, que los mantiene en equilibrio sin que nunca jamás se den cuenta


. A veces es duro que nadie nos vea ni nos registre y uno se siente que no es parte de eso. A veces no saben que nosotros estamos acá cuidándolos en silencio, pero alertas. Porque en definitiva eso es un amigo, alguien que te cuida sin que lo notes. Un amigo no anuncia su llegada, simplemente llega, y tal vez uno no lo registre, pero una vez que entro. No se va nunca más. En el camino se van a sentir solos, van a tambalear pero van a encontrar la forma de hacer pie, de apoyarse en alguien.



miércoles, 5 de enero de 2011

Todo el t i e m p o estamos entre el si y el no.

 Elegir entre el si y el no puede ser la decisión mas difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir si o decir no puede ser, determinante, puede cambiar tu vida para siempre. El no ya lo tengo ese alguien para darse coraje porque el no es lo que nos rige, decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos Si, a veces decimos Si sin medir las consecuencias y ese si, cambia todo.
Un chica rapidita decimos que tiene el Si fácil ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir Si y avanzar y vivir? El si nos compromete y nos desnuda, el Si expone nuestros deseos, el Si señala que algo nos falta. Una vez más estamos ante esa decisión, que todo siga siendo no o animarse al Si y zambullirnos en la vida, esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el No.

Lo esencial es invisible a los ojos !

La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega.
La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros… no se puede escapar a lo que ven de nosotros.
Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos.
Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”,


La felicidad es algo tan simple...

Porque cuando tenemos la felicidad frente a los ojos, no sabemos verla. Siempre pensamos en lo que nos estamos perdiendo, deseando cosas que no tenemos, cosas de otros; y en realidad todo lo que necesitamos para ser felices está ahí, mordiéndonos la mano. Creemos que la felicidad es algo difícil de alcanzar y a veces hasta nos convencemos de que nunca vamos a ser felices, pero sólo depende de nosotros, es saber encontrar la felicidad de lo que tenemos, de valorarla y cuidarla, encontrar la felicidad es mucho más fácil de lo que creemos; algunos se pasan la vida buscando la felicidad, cuando no la encuentran desesperan, se resignan a ser infelices toda la vida. El problema es que la gente no entiende, no entiende que la felicidad no está en un lugar y hay que ir a buscarla, porque la felicidad siempre está, está en una charla, en un amigo, en una mirada, en una sonrisa…


Porque siempre hay un adelante por el que seguir.

¿Los cuentos nos hacen dormir o nos despiertan? Todo depende de qué cuento nos contemos. Si te contas un cuento feliz tenes una historia feliz, si te contas un cuento triste tenes una historia triste.
Cuando te crees el cuento que te contaron es muy difícil imaginar otro cuento ¿no? Uno se cree la historia que más le conviene.
Uno elige que cuento creer, pero no elige quién nos cuenta cada cuento. Lo triste es darse cuenta que el cuento que más te gusta es solo eso, un cuento.
En Hansel y Gretel el padre de ellos ¿Es bueno? ¿Es malo? Depende de quien lo lea.
Los cuentos para dormir son lindos, son como una caricia que llenan de lindos sueños. Pero cuando esos cuentos te mienten y te cuentan una historia que no es, no son lindos, no son una caricia, son cuentos para no despertar.


¿Pero dar una mano no es un poco eso?

No sé si lo recuerdo o me lo contaron pero cuando era chiquita mi mamá me decía “Dame la mano para cruzar la calle”, y yo le decía “no, no te la doy, te la presto”, porque dar la mano me sonaba a darla, sacármela y darla.
Dar una mano a alguien es mucho más que hacer un favor. No es dedicar unos minutos que te sobran o prestar una remera que no usas, es dar una parte tuya, es darte vos.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, alguien que no te deja caer.
Cuando vos diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro, las dos manos son una. Las manos nos unen, nos suman, cuando damos la mano dejamos de ser yo para ser nosotros.
Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra. Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.

Una lagrima en el momento justo, un silencio, todos nos servimos de esas armas cuando queremos lograr nuestro objetivo. Somos los directores de nuestra puesta en escena.
Tragedia, comedia de enredos, policial, el género que haga falta, el show que se necesite para poder avanzar.Podemos actuar con verdad y convicción un amor, un odio, una pasión, lo único que importa es que haya otro que nos mire, porque es a ese a quien le dedicamos el show.
Mentira, verdad, ¿importa? Si un nene hace un berrinche para reclamar nuestro cariño ¿importa que ese berrinche sea un show?
Cada cual hace su juego, todos hacemos el papel de nosotros mismos, todos actuamos. El que seduce actúa, el que abandona actúa, el que pide, el que da, el que suplica, el que se enoja, todos actúan. Todos hacen la escena, hacen el show.
El tema no es si está bien o está mal hacer el show, sino cual es el show más creíble.
Ellos hacen el show de los rebeldes, los idealistas. Y sin saberlo se convierten en personajes de nuestro show, son los malos de nuestra película.Lo que nos protege nos alivia, nos da paz y seguridad, bienestar y tranquilidad, es precisamente este gran show.